Las Redes Pedagógicas (II)

En el artículo anterior sobre las Redes Pedagógicas (I) hago referencia a las Redes Pedagógicas que se vienen promoviendo en el país desde los años 90. ¿Siguen funcionando? ¿Qué fue de ellas? Lamentablemente no existe una sistematización del trabajo que incansablemente realizan docentes convencidos que en ellas tienen una posibilidad de desarrollo profesional. Al referirme a una fuente de UNICEF publicada en el año 2021, lo hago porque es la única que sistematiza y toma como referencia lo que como política educativa se ha ido desarrollando en el campo de promoción de las redes pedagógicas. Además llega a conclusiones a partir del desarrollo de las TIC y su rol en la promoción y desarrollo de las redes pedagógicas.

  • ¿Quiénes conforman una red pedagógica? La experiencia permite apreciar que son diversos los actores que conforman la red –profesionales de la educación, profesionales de otras especialidades, estudiantes de educación superior- que interactúan con otros desde un centro de interés pedagógico/educativo común. En este sentido podrían diferenciarse hasta tres tipos de red pedagógica:
    a) La red de instituciones pedagógicas que tiene consigo la responsabilidad de articular, interconectar e interactuar institucionalmente (temas legales, normatividad, directivas, y otros) para una mejor gestión educativa; b) la red pedagógica de disciplinas y temas educativos, que tiene por finalidad mejorar los aprendizajes, metodologías, didácticas, sistematizar información para investigaciones educativas; para diseñar propuestas de innovaciones educativas, que mejoren la enseñanza y el aprendizaje de los alumnos y la formación y desarrollo docente y c) la red pedagógica de formación continua de docentes.
    La red no se agota en convocar a participantes en estos tres tipos de red. Es abierta a otros participantes que tengan ideas y compromisos afines.
  • Monitoreo y organización interna de la red. Es el conductor/monitor que modera la intervención de las personas que intervienen. Es el responsable de hacer interactuar a los participantes a través del correo electrónico, de las reuniones físicas periódicas de intercambio, de eventos formales de presentación de temas investigados y concluidos, jornadas de reflexión e intercambio, talleres de compartir aportes, dificultades, descubrimientos. Los participantes se comprometen a realizar las actividades elegidas y obtener los productos previstos.
    La red se moviliza y crece según el rendimiento, desempeño y aporte intelectual de sus miembros en los campos de la construcción teórica, el enriquecimiento de los enfoques, la metodología y didáctica. Esto demanda utilizar el tiempo de manera disciplinada. En este sentido en necesario subrayar cómo mediante el interactuar es necesario para innovar en lo pedagógico (referido al espacio para reflexionar sobre la enseñanza, interrogándose sobre su quehacer; toman distancia de él sobre su quehacer, lo interrogan, lo redactan y comparten el saber y hacer específico relativo al trabajo escolar); lo educativo, (relacionado con la producción de conocimiento ubicado en los términos más amplios de la vida social involucran los campos teóricos y disciplinares de sociología, la psicología, la antropología y la economía) en el campo teórico, de la práctica y gestión. Se dice en el lenguaje de la red que ésta vibra porque permite que los usuarios y los conceptos se fortalezcan, se enriquezcan y surjan nuevos aportes. Es el momento en que la red crea conocimiento, contrasta saberes y los difunde.
  • La red pedagógica: características, énfasis, cómo se va tejiendo. La red pedagógica cuenta con algunas características que la diferencian de otras redes. El calificativo de pedagógica le da a la red otra connotación: es para educadores y estudiantes de la carrera docente. El tema que es motivo y eje de profundización, de investigación, de estudio es la pedagogía, entendida como ciencia fundante de la educación. A partir de ella, las demás disciplinas, contribuyen, aportan, colaboran y mejoran el proceso de aprendizaje y el de enseñanza (metodología, didáctica, uso de materiales educativos diversos).
    Además la red pedagógica puede abrir nuevos campos de estudio para la investigación educativa y la práctica docente, a partir de la indagación de la realidad del aula, de los alumnos y alumnas, sus intereses, perspectivas, nuevos campos de conocimiento y aprendizaje. También abre y genera nuevos compromisos. Éstos podrían aprovecharse para la preparación de estrategias a desarrollar interdisciplinariamente.
    El trabajo en red exige dominar fundamentos conceptuales, epistemológicos, filosóficos, metodológicos, para ponerlos al servicio de la formulación de hipótesis, de problemas que deberían abordarse. La realidad del entorno, local, regional, debe ser el acervo de interrogantes educativas que nos interpelen para saber interpretarlas y valorarlas profesionalmente y lleven a formular respuestas oportunas y válidas, para afirmar conocimientos, fundamentos pedagógicos, educativos, interdisciplinarios. Por ejemplo el mapa semántico permite ayudar a ver cómo las palabras se relacionan entre sí y erige un concepto central al que se articulan otros que tienen una cierta relación. Esto podría ser un símil de la red. En el trabajo en la red se parte de un concepto, de una opinión, de una pregunta y van aportando -los participantes- con sus conocimientos previos, motivando debates, la discusión, el intercambio de ideas y el aprendizaje de un nuevo vocabulario. En fin, diversas “entradas” se van presentando y cada una de acuerdo a su interés pedagógico va tejiendo su red, una red pedagógica.
    Otro ejemplo lo encontramos en clase y que se practica en la red: lo conceptual. Cuando se prepara una clase se diseña una motivación para centrar la atención de los alumnos. Se elabora un esquema que genera relación entre los conceptos o palabras claves. Si desde la red lanzamos la idea, la palabra, la iniciativa, los participantes deberían dar los dos pasos siguientes: establecer relaciones posibles y ordenar en la red. A esto se denomina red conceptual.
    Podemos tener otro ejemplo para percibir cómo se hace funcionar la red, es el conocido mapa conceptual. Este consiste en establecer una jerarquización de conceptos, desde los generales, hasta los más específicos. Un concepto es una idea, una imagen de lo que se habla. De cada uno surge las derivaciones hacia otros conceptos menos abarcativos.
    Un tema importante que debe desarrollarse son los enlaces que se establecen y marcan una relación existente entre profesionales de una misma especialidad, entre estudiantes que abordan y resuelven problemas específicos y afines.
  • La riqueza de la red pedagógica. En síntesis, la red permite al profesional, a los estudiantes, establecer lazos sociales. Facilita interactuar relacionando conceptos. Al docente le permite planificar, resumir, guiar, diagnosticar, investigar, analizar conceptos de sus alumnos. A ellos desarrollar aptitudes de creación y relación, cuando se trata de construir conceptos, a partir de una investigación, de un estudio, de una lectura. Pensar y analizar documentos y aportes con un enfoque pedagógico al proceso de enseñanza – aprendizaje.
    La red pedagógica se forjó y desarrolló a partir de los círculos de estudio, en los sindicatos de docentes, en los centros de formación docente, en las instituciones educativas. Demandas de la modernidad han llevado a dispersar la riqueza acumulada. Hoy con el auxilio de la tecnología la red puede ser revitalizada y convertirse en instrumento de autoformación docente, irremplazable en el desarrollo profesional. Es necesario reconstruir espacios y tiempos de manera firme para que la experiencia no se agote en problemas cotidianos. Todo lo contrario debe seguirse pensando la escuela en la modernidad líquida, la formación de docentes como vanguardia educativa, el enriquecimiento de análisis pedagógico, la construcción de saberes, metodología, la didáctica, la evaluación; los nuevos retos educativos y las TIC.
    La red pedagógica tiene una riqueza de formación poco valorada. Requiere paciencia y constancia como instrumento de autoformación permanente. Requiere de apoyo, de reconocimiento. Es urgente y necesario que se promueva la construcción de espacios de diálogo más amplios y rigurosos entre el campo de la investigación en ciencias de la educación y la investigación pedagógica con la finalidad de ubicar los puntos de encuentro, los aportes y las especificidades que finalmente redundarán por una lado al desarrollo de los docentes y de otro a lograr una educación de excelencia en nuestras instituciones educativas.